sábado, 17 de febrero de 2018

Quilotoa… desde el Mirador de Shalalá

Camino desde Quilotoa al Mirador de Shalalá
Omitiré los detalles incómodos del tour contratado... Y me centraré en lo positivo de mi destino que fue nuevamente la bellísima Laguna de Quilotoa, pero esta vez desde otra perspectiva: Desde el mirador de Shalalá (Una pequeña comunidad muy cercana a Quilotoa).

Hay dos formas de llegar hasta allá, las que denominé: La fácil y la difícil (entiéndase por camino difícil: Largo, sol, frío, pero llena de lugares donde divisar cada espacio de la Laguna).

Comenzaré relatando el camino que tomé: El difícil!
Desde el mirador de Quilotoa hay un sendero y simplemente comienzas a caminar por aquí. Los contras de este sendero además de lo que ya mencioné es que no está señalizado, apenas hay un letrero cuando recién se empieza que indica que vas al mirador de Shalalá, pero más adelante no hay más indicaciones.

El camino es largo, y te cansas por la altura (unos 3900 metros sobre el nivel del mar), es un recorrido que dura una hora y media aproximadamente entre descansos para tomar fotos o sentarte a tomar aire, pero en definitiva vale la pena el trayecto que asegura los mejores recuerdos mentales.
Has recorrido más de la mitad del camino cuando llegas a un improvisado mirador, con una especie de muñeco espantapájaros, donde hay un asiento. Aquí por suerte encontramos a un señor que al parecer es guía del pueblo quien nos indicó por donde continuar, ya que a unos 3 minutos de ahí el camino se pierde, y parece que debes ir por una bajada mortal, sin embargo él nos indicó que puedes continuar por el pasto, y luego de unos minutos el camino reaparece, claro que tampoco es que mejora pero es significativamente menos complicado que por esa otra bajada que encontramos.

Ahora, si no eres de los que les gusta el trekking y demás, puedes ir en carro desde el pueblo de Shalalá, a unos 15 minutos desde ahí, está el Centro de Turismo Comunitario Shalalá, y tan solo a unos 5 minutos de subir unas prácticas escaleras llegas al mirador.

Shalalá ofrece servicios enmarcados dentro del turismo comunitario como restaurantes, hospedaje, recorrido en bicicleta, entre otros.



El mirador que fue diseñado por los arquitectos ecuatorianos, Jorge Andrade Benítez, Javier Mera Luna y Daniel Moreno Flores, está estructurado de madera y vidrios transparentes y te da otra mirada para apreciar la Laguna de Quilotoa, es como poder ver el final de la misma.


 Desde aquí sigue pareciendo un cuadro pintado en óleo donde se levantan pinceladas en el agua pareciendo como que se mueve. Y es que si prestas atención detenidamente, el agua va fluctuando entre lenta y rápida.

domingo, 28 de enero de 2018

Ecolodge en Montañita, Ecuador: Nativa Bambú

La caña y el bambú son prioridad en las instalaciones de este hotel ecológico que está ubicado en las colinas al frente de Montañita.

Son hectáreas de terreno en donde hay jardines, espacios como para hacer parrillada, y lo que más ansiaba conocer la piscina con borde infinito… Siii… es decir no quiere decir que es interminable, sino que puedes apreciar una vista maravillosa de todo el pueblo de Montañita y su deliciosa playa.

Hay diferentes habitaciones, desde suites hasta bungalows, la verdad son lugares muy tranquilos para desconectar un poco del mundo. Y si no quieres estar tan desconectado es perfecto para ir en la noche a la discoteca de Nativa, donde tienes un cóctel de cortesía.

Al principio (si no vas en carro) pareciera que las distancias son muy lejanas. Definitivamente no me veía caminando hacia donde estaba la piscina. Sin embargo tienen caminos como atajos que te permiten desde donde estas acceder más rápido al comedor, o a la entrada frente a Montañita.

Me llamó mucho la atención que es un hotel “Pet Friendly”, es decir que puedes llevar a tu masco-hijo.

Los precios bordean los $70 por persona por noche. Incluyen el desayuno. Y puedes entregar la habitación y quedarte disfrutando hasta cuando gustes de la piscina y el bar de ahí (Aquí hay una ducha donde puedes bañarte y cambiarte).

Es muy fácil llegar sino tienes auto, desde Guayaquil se puede tomar el bus de la Empresa CLP, directo a Montañita; o desde Santa Elena se puede tomar bus CITUP o Manglaralto.

Aún están mejorando ciertos lugares del Ecolodge, pero vale la pena hacerse un viajecito y hospedarse aquí un fin de semana.


lunes, 1 de enero de 2018

Guayaquil y la Ruta de los Gigantes de Papel

Tomado del diario "El Universo"
En Ecuador específicamente en mi ciudad Guayaquil, conservamos una tradición desde hace muchos años: La creación de monigotes gigantes de diversos personajes de la televisión, series, películas, artistas, en fin, donde se utilizan como materiales principales papel y madera. Los mismos eran quemados en la fecha del 6 de Enero, bajo la supervisión del Cuerpo de Bomberos de la ciudad.

La historiadora Jenny Estrada, indica que “La quema del año viejo es parte de una simbología que liga a los guayaquileños con el fuego; porque la ciudad, antaño construida en madera, caña guadua y otros materiales perecederos se veía frecuentemente amenazada por las llamas; sin embargo, siempre renacía de sus cenizas, gracias al empeño de sus habitantes”.

La tradición de los años viejos ha ido evolucionando con el tiempo, al principio era una actividad que realizaban los niños, y sólo eran personajes políticos, luego se extendió y ahora son varios personajes con detalles precisos. Una tradición que pasa de generación en generación y digna de resaltar al ser un trabajo arduo de los artesanos, que comienzan a elaborarlos desde antes de septiembre del año en curso.

Esta es la tercera edición de la “Ruta de los Gigantes”, y la actividad ahora se realiza como una alternativa turística. En esta edición participan 40 artesanos divididos en dos circuitos:

  • El primer circuito recorre las calles Ayacucho, Huancavilca, Capitán Nájera, Medardo Ángel Silva, Febres Cordero, Pedro Pablo Gómez, Alcedo, Brasil, Gómez Rendón, San Martín, Argentina, Venezuela, Francisco de Marcos, Leonidas Plaza y Asiclo Garay.
  • El segundo circuito recorre las calles Cristóbal Colón, Francisco Segura y Domingo Savio.
  • También hay un gigante incluido en la ruta en el norte de la ciudad, alusivo a la película “Los guardianes de la galaxia”.
En las noches algunos Gigantes se iluminan, otros se mueven y son el complemento de una foto que va desde $0,50 hasta $2.

Desde el año pasado con ayuda del Municipio de Guayaquil y el Cuerpo de Bomberos, los gigantes son desarmados para utilizar sus materiales como reciclaje y así contribuir en la protección del medio ambiente.

La exhibición de los Gigantes será hasta el 14 de enero del 2018. Dentro de este tiempo también habrá shows artísticos como homenaje para resaltar la labor de los artesanos. Así que aún tienes tiempo para visitarlos y ser parte de la tradición de la Perla del Pacífico.

Los Locos Addams, de la serie cómica estadounidense de los años sesenta se encuentra en 18 y Francisco Segura. Lo genial de este trabajo es que en las noches se ilumina, el Tío Cosa camina por el escenario y Dedos entra y sale de su caja, Homero expulsa humo de su habano y el Tío Lucas tiene en la boca un foco intermitente. 
Los monigotes de DBZ están en la 24 y Rosendo Arosemena, y en el piso se encuentra dibujado un increíble Shenlong.

El monigote de "El beso" en honor del pintor Gustav Klimt (Este gigante no participa dentro de la ruta de los Gigantes)

Majimboo

El Increíble Hulk
Doraemon

En el siguiente enlace puedes descargar la Ruta de los Gigantes de Guayaquil:

domingo, 26 de noviembre de 2017

Taller de Arte y Meditación con Mandalas

Siempre me gusta buscar nuevas alternativas que me ayuden a relajarme ya que vivimos en el estrés producido día a día ya sea en la vida personal como en la laboral, así que este taller vino como caído del cielo.

Dictado por Ivonne Garzón, quien además de ser conferencista y relacionista pública de eventos sobretodo de tipo social, es la creadora y directora de Kidala Ecuador, organización dedicada “Al encuentro personal por medio del Arte y la Meditación”. Entre sus productos ofrece talleres, cuadros, murales y sus libros de Arteterapia con Mandalas, que en el 2016 fue uno de los más vendidos en el Ecuador. 

Pero ¿De qué se tratan los Mandalas? Para los que aún no los conocen, son dibujos que tienen una fuerte simetría; Su origen es en la India y su nombre en sánscrito significa rueda o círculo. Cada uno de ellos tiene una interpretación diferente, dependiendo de sus formas, y de los colores que se utilicen. Estos se pueden utilizar como una forma de test proyectivo para ver lo que cada persona está sintiendo.

Esta técnica es apta para todo el mundo desde los más pequeñitos hasta los más grandes, y es una herramienta para meditar que se utiliza para buscar el equilibrio con uno mismo y el balance espiritual, a través de una interiorización personal.

Para dibujarlos, Ivonne nos dio unas instrucciones muy sencillas, aunque nos indicó que no hay un patrón exacto a seguir, ya que la idea es que hagamos el dibujo sin pensar y que nos dejemos llevar por nuestro subconsciente, para luego colorearlo de igual manera libremente.

Utilizamos marcadores Sharpie, conocidos por su calidad al momento de pintar, lo que hizo aún más divertida la experiencia, y el tiempo se pasó volando.
El taller está recomendadísimo, pues además de la arteterapia con mandalas, incluye momentos de meditación aprendiendo a respirar, así que si alguno está interesado en aprender más sobre este gran mundo puede ponerse en contacto con Kidala, en sus redes sociales, como @KidalaEcuador.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Hacia los Frailes en el Parque Nacional Machalilla

Los Frailes es una playa que pertenece al Parque Nacional Machalilla aproximadamente de unos 3 kilómetros desde Punta Cabuya hasta Punta Los Frailes.

Una de las formas de ir es desde Puerto López, si se viaja desde Guayaquil se puede tomar el bus de la Cooperativa Jipijapa que es la única que te lleva directo a Puerto López, ya aquí se puede tomar un taxi o uno de los buses de regreso de la misma Cooperativa Jipijapa que pasa por la carretera por sólo 0,50 centavos por persona y decirles que te dejen en la entrada de Los Frailes.

En Puerto López existen varios hoteles que se ajustan a cada bolsillo, nosotros nos hospedamos en el hostal Nantú (en el cual ya me había hospedado hace unos dos años aproximadamente cuando fui a ver a las ballenas), este lugar tiene un estilo rústico único, y cuenta con una piscina y jacuzzi el cual puedes usar hasta las 22:00. El hospedaje oscila entre los $25 a $30 dólares dependiendo de la habitación y todas cuentan con tv-cable, aire acondicionado y agua caliente. Sólo como observación nuestras camas estaban un tanto duras y en el restaurante además de los desayunos y las bebidas solo hay pizzas, eso sí de todos los estilos, pero sólo pizza al fin y al cabo.

Así que fuimos en búsqueda de mariscos y encontramos en el centro (que queda a unos 5 minutos de Nantú) un restaurante llamado Sadhana, y debo decir “Mis felicitaciones al Chef!” Una comida deliciosa, los platos están alrededor de $6 a $10, y nos deleitamos con su ceviche de pescado, sus cazuelas, camotillo, camarones al ajillo… La verdad es que aún recuerdo ese sabor en mi paladar.

Empezamos el viernes el recorrido por el cual se armó el viaje, la visita a Los Frailes, la entrada es gratuita, sólo hay que registrarse con el número de la cédula de identidad o pasaporte y los guías te explican las dos formas de recorrido:
  • El primero es tomar una de las trici-motos que se encuentran ahí mismo las cuales te llevan directamente a la Playa de Los Frailes por 0,50 centavos; o,
  • El segundo es ir a pie y caminar unos 500 metros y desviarse por un sendero al lado derecho en donde se visitan dos playas más como son Playa Prieta mejor conocida como Playita Negra y La Tortuguita, y un mirador antes de llegar a Los Frailes.
¿Ya adivinaron cual ruta decidimos realizar? Obviamente nos encantamos por la segunda opción. En este recorrido el paisaje era desértico, lleno de un bosque seco con cactus finos, árboles como palosanto, y animalitos como lagartijas por todo el sendero, pero el clima nos acompañó ya que no hacía sol y estaba relativamente fresco.


Luego de unas subidas de lomas, llegamos al primer mirador llamado “Islote Sucre”, que permite observar un paisaje bellísimo con un islote en medio del mar, luego de la respectiva parada para el descanso y las fotos, se tiene más empuje para continuar, otra caminada más y llegas a la primera playa: “Playa Prieta” o “Playita Negra”, justamente llamada así porque su arena es negra y en los huequitos se veían un sinnúmero de cangrejitos, sus aguas son transparentes con un color verde-azul claro; En esta playa está prohibido bañarse, sin embargo algunas personas lo estaban haciendo en la orilla dado que aparentaba estar calmada. Debo decir que fue mi playa favorita, estar sentada en una piedra observando el mar y respirando aire fresco te hace pensar en la suerte de poder disfrutar estos paisajes naturales. 
Pero teníamos que seguir avanzando así que regresamos al sendero para continuar hacia la segunda playa “La Tortuguita”, en esta hay muchas formaciones rocosas, y definitivamente no se debe bañar aquí, ya que tiene una corriente demasiado fuerte, pudimos observar un pelícano inmenso que estaba posando para nosotros en el mar. La verdad en un principio estábamos confundidas y creíamos que habíamos llegado a los Frailes, pero pronto nos dimos cuenta que aún teníamos que continuar un poquito más.
Y entonces encontramos el letrero con las flechas una hasta el mirador “Las Fragatas” y la otra a nuestro destino! Subimos hacia el mirador, y ¡Que vista tan maravillosa! Desde aquí se puede observar toda la Playa de Los Frailes y el Parque Nacional de Machalilla, dicen que desde junio a septiembre es posible ver a las ballenas que llegan a esta playa.
Y bueno luego de nuestro recorrido de casi dos horas, llegamos a la anhelada “Playa de Los Frailes”, su arena es bien clara, casi blanca, y aquí sí está permitido bañarse, aunque de todas formas es preferible nadar cerca, ya que la corriente y las olas son bastante fuertes. Dado que el clima estaba un poco friecito, preferí deleitarme recostada en la arena con mi parasol, disfrutando de la tranquilidad del lugar dado que no había mucha gente.

A partir de las 16:30 a 17:00 los guardias informan que se debe salir de la playa ya que sólo hasta esa hora se puede estar ahí. Si no has ido en auto, puedes volver a tomar una trici-moto por 0,50 centavos o un taxi por $1, que te vuelve a dejar en la entrada del Parque, y aquí esperar el bus de la Cooperativa Jipijapa que te deja en el centro de Puerto López.

Les recomiendo llevar comida y agua ya que dentro de la Playa como tal no se vende nada. Además llevar bloqueador y usarlo aunque parezca que no hace sol, llevar también gafas, sombrero y parasol.